Hundred Kingdoms

Hombres de Armas

En la actualidad, el grueso de las fuerzas armadas del Hundred Kingdoms está compuesto por soldados profesionales bien equipados, llamados hombres de armas. En los primeros tiempos del Hundred Kingdoms, estos hombres recibían el nombre de sargentos de armas y estaban en deuda con sus señores feudales. Se les concedían parcelas de tierra a cambio de sus servicios, normalmente como soldados del séquito del señor. Esta posición privilegiada les permitía no sólo conseguir armas y armaduras de calidad, sino también entrenarse en el uso de la espada, un arma hasta entonces limitada a la nobleza. Así se creó una élite terrateniente, la alta burguesía, cuyo rango era superior al de los libertos, pero aún inferior al de la nobleza. Estos fueron los soldados con los que Carlos Armatellum estableció su imperio.

Con el paso del tiempo y la prosperidad del Hundred Kingdoms, este anticuado servicio feudal se fue abandonando poco a poco. Los sargentos estaban atados a sus tierras y las crecientes necesidades militares del imperio ya no podían ser satisfechas por hombres que no podían viajar ni establecer guarniciones a largo plazo, porque necesitaban atender sus campos. El escuaje, el pago al señor en lugar del servicio militar, se convirtió en norma y rápidamente surgieron soldados profesionales que luchaban por dinero para llenar el vacío. Los antiguos terratenientes trataron de diferenciarse de los recién llegados y acuñaron el término "hombres de armas".

Liberados de la necesidad de trabajar y proteger sus tierras, los hombres de armas podían centrarse exclusivamente en sus actividades marciales, lo que les permitía marchar en extensas campañas y viajar en busca de empleo, garantizando que hubiera suficientes hombres entrenados a disposición de todos los comandantes con dinero para asegurarse sus servicios. Desde las compañías de mercenarios hasta las bien entrenadas fuerzas domésticas de las principales casas nobles, la guerra constante elimina a los incompetentes y a los tramposos, convirtiendo a los hombres de armas en la columna vertebral de la maquinaria bélica del Hundred Kingdoms.

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